Quién diría
que después de anclar en tantos puertos
me quedaría solo
navegando a la deriva….
Quién diría
que después de tanto tiempo,
mi reloj de arena
en la noche se detendría.
Que mis alas
eran falacia
y no alegría.
Que en mis labios
tu perfume
se perdería….
Quién diría
que después de tantos besos dados
tu imagen
se desvanecería….
Que mis tardes
eran sueños de utopía
Que mis versos
después de tanto,
Solos
Morirían….


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